Suplentes

muchas personas oo

Me iba. Sí. Tenía que irme. Y sin embargo, no deseaba que sintieran mi ausencia. Por lo tanto, dejé un suplente con todo lo bueno y malo que hay en mí.

Lo hice con fragmentos de deseos, los fusioné con falsa paciencia y le cargué con una pizca de dulzura y orgullo. Era perfecto. Con él, sentí que no me extrañarían.

Satisfecha con mi trabajo, empaqué y me fui. Total, él se haría pasar por mí.

Pasaron las semanas, los meses y los años. Las nostalgias del pasado me hicieron regresar para reencontrarme con mi familia. Al llegar, me llevé la sorpresa de que ellos también se marcharon, dejando sus suplentes para que mi suplente no se sintiera solo.

Los miré de lejos. Eran perfectos. Pero nunca los consideraría mi familia.

Tiempo después, mi verdadera familia regresó y me hallaron. Así comprendí que ellos sintieron lo mismo cuando conocieron a mi suplente.

Ahora vivimos todos juntos, comenzando desde cero.

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Acerca de Marisol F.R.

Artes visuales, dibujo, pintura, ilustración, videos y mucho más
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