El viejo tronco – Carmen María Recalde

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El tronco viejo y ahuecado que me sirve de asiento es raro; pobre tronco. ¡Cuántas generaciones han pasado por tu larga vida! ¡Cuántos jóvenes enamorados se han besado aquí! ¡Cuántas veces desilucionados han venido a regar tus plantas con el agrio sabor de sus lágrimas! ¡Cuántos niños han correteado, han brincado y han herido tu sufrido cuerpo! Eso y mucho más ha pasado en tu larga existencia. Eso y mucho más vieron tus huecos húmedos. Sin embargo me pregunto si alguna vez alguien te ha mirado con dulzura. Si alguna vez vieron en ti un prodigio. Si alguna vez alguien se sentó sobre ti a componer un verso o a rezar una plegaria. ¿Habrá ser en este mundo que lea tu memoria? ¿Habrá acaso hombres sensibles que te cuiden el ambiente? Quizás hubo alguien que te miró pensativo unos minutos, pero esos minutos no fueron dedicados a ti, sino a otros seres que en su vida existen.

¿Añoras quizá tú los viejos tiempos en que, como frondoso árbol, te erguías orgulloso, para mirar al mundo con tu gesto altivo?

¿Añoras tal vez los tiempos hermosos, aquellos tiempos en que los pájaros de bellos trinos anidaban en tu copa llena de verdes hojas?

Añoras la brisa, añoras el sol, añoras tus frutos, tus flores, tu paz.

El arroyuelo corre por su mismo caudal, las aves anidan en sus mismas plantas, los bichos se cobijan de nuevo cada noche, en tu suelo áspero, lleno de inmundicias, que a tus pies yace.

Yo sigo pensando en ti cuando de pronto miro un insecto que al entrar en tu hueco me mira como diciéndome: “No te apenes forastero. ¿No ves que el tronco murió? ¿No ves que era feliz, dichoso en su lejana juventud? ¿No te fijas que ya sus llagas se cerraron para dar lugar al tiempo para hacer su acción destructora?

Ve forastero, quizá en un mañana no lejano el hombre descubra un descifrados de memorias muertas, para que tu querido y viejo tronco te cuente sus memorias. Quitate forastero y no sufras, que todos los seres terminan así. No te aflijas, no, pues si tu no terminas por agradecerlo. Deseo con todo el corazón que tu alma se encuentre con la del viejo tronco y sean felices en la eternidad.

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Acerca de Marisol F.R.

Artes visuales, dibujo, pintura, ilustración, videos y mucho más
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